martes, 29 de agosto de 2017
Profe... mi problema no es certificable: reflexión sobre la vorágine odontológica.
Anacleto vive en la pintana. Toda su vida ha vivido ahí, no le gusta mucho, pero tampoco le incomoda, porque al final es lo que le tocó.
El Ani es el primero de la casa que "llegó a la Universidad", tema favorito de su mamá en las sobremesas o cuando sale a barrer la calle. Entró a Odontología por SIPEE porque siempre le llamó la atención eso de los dientes y para ayudar a otros a sonreír.
En ocasiones, le cuesta mucho quedarse dormido porque su papá llega curado y gritando "cabro culiao te creí mejor que yo..." todas las noches, y otras veces le cuesta salir a la hora a tomar la F06 porque encuentra a su mamá llorando escondida en la tina, otra vez con el labio hecho pedazos.
Ese día Ani tenía certamen. Pese a todo, logró prepararse para tratar de, a lo menos, no dar la cacha y jugársela por el azul, pero no pudo llegar a la prueba. No porque no quisiera, sino porque simplemente no se pudo.
Se consiguió un certificado con un amigo para poder justificar la ausencia y no reprobar el ramo. Pero, lamentablemente los cuadros ansiosos y depresivos producto del nivel de violencia y mal trato en su ambiente cotidiano, detonaron una fuerte crisis ansiosa, impidiendo a Anacleto presentarse en la clínica de la Facultad.
Ya no estaba la opción de buscar un "falsificativo"... apeló a que el Profe pudiera entenderlo.
- Pucha Anacleto, necesito el certificado porque eso es lo que cuenta, lo demostrable, lo legal.
- Profe disculpe, pero... mi problema no es certificable.
¿Qué es lo qué pasa finalmente: el alumno es flojo, pajero y mentiroso o realmente es el único escape que encuentra al verse sobrepasado por un sistema que insiste, a pesar de las recientes reformas, en el maltrato?
¿Qué es lo que realmente está ocurriendo, para que la única forma en que un problema real no certificable pueda ser validado, sea mediante el justificativo de una afección física?
¿Que podemos hacer como comunidad educativa para reducir y al mismo tiempo apoyar y acompañar a alumnos que ven en "faltar a la U" la única forma de sobrellevar y sobrevivir a la vorágine de Av La Paz 750 ?
Hay que conversar, hay que debatir, visibilisar problemáticas presentes en la cotidianidad, y normalizadas por habituación, hay que cambiar para avanzar hacia la facultad que queremos (realmente) ser. Replantearse el método... Roma no se construyó en un día, pero sí se destruyó.
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